
Esto puede ser bueno para el desarrollo de las ideas y de la democracia, y hasta de la gobernabilidad.
El problema se suscita cuando los análisis y las opiniones se vierten de forma sesgada, sectaria, muy politicamente interesada.
Y se hace más grande el problema cuando la información se da a sabiendas de que es falsa y que es dañina al interés nacional.
Algunos lo hacen por criticar todo, sin un interés particular, solo aquello de "abajo el que suba".
Otros lo hacen porque su partido no está en el poder y hay que criticar todo lo que hace el gobierno de turno. Esto, según su particular concepción, llevará a su partido al poder, y a ellos al disfrute del mismo.
Los conceptos de Nación, sociedad, Patria, no han pasado jamás por sus mentes.
Esto es así para la gran mayoría, sin importar a qué partido político pertenezcan y sin importar qué partido esté en el poder y cual en la oposición. Aunque dicen hablar a nombre de todos, el país es lo último que tienen en mente.Lo verdaderamente urgente y necesario es conseguir "lo mío", aunque para ello haya que entregarle el alma a Jehová o a Belzebú.