El primer problema que hay que resolver en la Policía Nacional de la República Dominicana es la mentalidad militar.
Yo he propuesto en mas de una ocasión eliminar los rangos militares que se usan en la Policía. Nosotros somos muy dados a imitar lo que sucede en los países desarrollados, solo que casi siempre copiamos lo malo y no las cosas muy buenas que han construido en 300 o 400 años de organización.
Una de las cosas buenas es que la Policía en esos países no tiene jerarquía militar, no tiene rangos militares. No hay generales, ni coroneles, ni cabos ni rasos.
Algún despistado podría preguntar: ¿Y qué tiene eso de bueno?
Pues, en primer lugar, eso evita la parafernalia militar que nos gusta tanto a los dominicanos, la exhibición de estrellas, ramos y galones. Evitaría también la formación y el despliegue militar de los miembros de la Policía.
Pero sobre todo, evitaría la exhibición de armas de guerra por parte de los miembros de la P.N., que parecen estar continuamente en zafarrancho de combate y no en labores de protección de la ciudadanía.
En ningún país organizado del mundo se ve un policía con armas largas, a veces ni siquiera con armas cortas; pero eso no hace menos efectivo su trabajo.
Lo fundamental de todo radica en la mentalidad. Allí el agente es entrenado como un servidor público; aquí es entrenado como un jefe y se le enseña a despreciar al público.
Por eso debe estar armado, bien armado, para infundir temor, para demostrar su superioridad. Una superioridad que solo está por debajo de sus jefes, también uniformados y también armados. Y para distinguir a esos jefes se necesitan los rangos, se necesitan las barras, los escudos y las estrellas.
Y hay que estar demostrando subordinación continuamente, saludando militarmente a todo el que le pase al lado con un rango mas alto. !Ay de aquel que no salude a un superior! Es una de las mayores ofensas que se pueden cometer.
Algunos han pasado hasta 30 días en prisión, por el delito, gravísimo, de estar distraídos y no darse cuenta que le pasaban al lado a otro policía con 3 o 4 rangos de diferencia.
La siguiente experiencia es muy común: Un policía está atendiendo a un ciudadano y entra un superior. El subalterno tiene que dejar, automáticamente, lo que está haciendo, para ponerse de pie y saludar militarmente al recién llegado. Y sin importar lo urgente de lo que estaba haciendo, solo podrá reanudarlo cuando el superior diga o demuestre que no le interesa su atención.
Si queremos progresar, esto tiene que cambiar.
Un espacio de opinión, en donde usted podrá ejercer libérrimamente su derecho a disentir.
viernes, 6 de julio de 2012
viernes, 29 de junio de 2012
DIOS Y LA MUERTE
La recompensa final y esperada de los creyentes es la certeza de estar con Dios, después de la muerte.
Enfocado así, la muerte natural no debe ser vista como algo malo, negativo, si no como un paso necesario para llegar a gozar de la deseada compañía, eterna, del Todopoderoso.
Por eso me rehuso a dar condolencias cuando a un creyente, amigo o conocido, se le muere un familiar.
Prefiero darle mis felicitaciones, porque el difunto ya llegó al lugar por el que luchó y por el que hizo innumerables sacrificios.
Dios manda a ganarse la eternidad con una vida de ejemplo, aquí en la tierra.
Pero una vez terminada esta etapa, por su expresa voluntad, no me parece inteligente llorar o entristecernos ante la culminación del objetivo que nos hemos propuesto, que es estar en la presencia del Señor.
Se podría pensar que somos partidarios del suicidio, para que los creyentes lleguen mas rápido a este objetivo. Nunca. El suicidio está prohibido.
Lo que si estoy proponiendo al 98% de los dominicanos creyentes es que dejemos de lamentarnos por la muerte de los amigos, conocidos y familiares, porque eso es parte del plan de trabajo del Señor.
Cuando un amigo se va de viaje, le hacemos una despedida con música, baile y bebidas, porque suponemos, solo suponemos, que ese viaje le traerá alguna mejoría.
Entonces, cuando un amigo o familiar muere en el Señor, no suponemos si no que estamos seguros de que tendrá un cambio enormemente positivo, ¿por qué lloramos?
Yo propongo que, en vez de condolencias, demos felicitaciones y hagamos fiesta, en la seguridad de que esa persona, desde ese momento, llegó a la morada celestial y está en compañía del Padre.
Ernesto RYMER
Enfocado así, la muerte natural no debe ser vista como algo malo, negativo, si no como un paso necesario para llegar a gozar de la deseada compañía, eterna, del Todopoderoso.
Por eso me rehuso a dar condolencias cuando a un creyente, amigo o conocido, se le muere un familiar.
Prefiero darle mis felicitaciones, porque el difunto ya llegó al lugar por el que luchó y por el que hizo innumerables sacrificios.
Dios manda a ganarse la eternidad con una vida de ejemplo, aquí en la tierra.
Pero una vez terminada esta etapa, por su expresa voluntad, no me parece inteligente llorar o entristecernos ante la culminación del objetivo que nos hemos propuesto, que es estar en la presencia del Señor.
Se podría pensar que somos partidarios del suicidio, para que los creyentes lleguen mas rápido a este objetivo. Nunca. El suicidio está prohibido.
Lo que si estoy proponiendo al 98% de los dominicanos creyentes es que dejemos de lamentarnos por la muerte de los amigos, conocidos y familiares, porque eso es parte del plan de trabajo del Señor.
Cuando un amigo se va de viaje, le hacemos una despedida con música, baile y bebidas, porque suponemos, solo suponemos, que ese viaje le traerá alguna mejoría.
Entonces, cuando un amigo o familiar muere en el Señor, no suponemos si no que estamos seguros de que tendrá un cambio enormemente positivo, ¿por qué lloramos?
Yo propongo que, en vez de condolencias, demos felicitaciones y hagamos fiesta, en la seguridad de que esa persona, desde ese momento, llegó a la morada celestial y está en compañía del Padre.
Ernesto RYMER
lunes, 4 de junio de 2012
P.R.D.
Yo he sostenido que si el Partido Revolucionario Dominicano desaparece, el país no va a sufrir ni una gripe; va a seguir existiendo como hasta ahora, o quizás mejor.
El problema que yo veo en los pleitos internos del PRD y su posible división está en que por el momento no hay oposición.
Y en la democracia, esto plantea un problema bastante sensible.
Los seres humanos somos muy egoístas, y necesitamos siempre controles externos; necesitamos alguien que nos esté monitoreando y señalando nuestros errores; y que nos haga saber que nos está observando continuamente.
Por eso nuestra débil y frágil democracia necesita al PRD en estos momentos.
Aunque tiene una representación minoritaria en el Congreso Nacional y en los ayuntamientos, es la fuerza de oposición más importante del país. Por ello, su voz y su accionar se pueden dejar sentir a lo interno de los estamentos de poder donde se toman las decisiones.
El Partido de la Liberación Dominicana tiene control del gobierno central, del Congreso, de los principales miembros del Ministerio Público, y a través del respeto jerárquico, de las fuerzas armadas y de la policía nacional.
Aunque yo tengo plena confianza en el presidente electo, Danilo Medina, como la he tenido en Leonel Fernández, no dejo de reconocer que como ser humano necesita tener una voz contraria, que le pueda servir de contrapeso.
Es cierto que tenemos una prensa libre, crítica, abierta y plural, pero que no tiene voz ni voto en los organismos del Estado, como lo tiene el PRD.
Por eso, aunque he sido antiperredeista toda mi vida, y que personalmente no vería mal la desaparición del PRD, yo creo que a la República Dominicana le hace falta tener a ese partido fuerte y cohesionado, ya que es una de las patas más importantes de la endeble democracia que vivimos.
La Romana, R.D.
miércoles, 30 de mayo de 2012
¿PERDIMOS?
En el resultado electoral, no.
Pero sí en la influencia del partido en el pueblo, en la penetración y credibilidad de sus dirigentes.
Aunque no todo está perdido.
Hay una gran esperanza con el gobierno que presidirá Danilo Medina.
Yo he sostenido que aquí hay muchas cosas que se pueden mejorar y hasta solucionar sin necesidad de dinero.
Solo se necesita voluntad política.
Pero la primera voluntad tiene necesariamente que ser la del presidente de la República.
Por miedo, respeto o ejemplo, todos los funcionarios están pendientes de las señales que mande el primer ejecutivo de la nación.
Y cuando esas señales son de permisividad, se desbocan los caballos y todo el mundo trata de hacer un gobierno aparte, pero para su particular beneficio.
Por eso yo insisto en que, a pesar de que hemos perdido, tenemos una luz de esperanza para recuperarnos y reposicionar al PLD como el partido mas creíble y confiable en la República Dominicana.
Personalmente voy a estar pendiente de las primeras señales que mande el Presidente Danilo Medina, desde antes de tomar posesión el 16 de agoto.
De entrada me ha gustado que él no ha variado su discurso, después de ganar. Sigue planteando las mismas propuestas de cuando era candidato.
Esas propuestas fueron las que concitaron mi apoyo y el de la mayoría de los votantes, sobre todo la que tiene que ver con hacer un gobierno ético y moral.
Este aspecto yo (como muchos otros) se lo voy a tener muy en cuenta. Y no le voy a dar el beneficio de los 100 días.
Para saber si va a cumplir con esa promesa de campaña solo se necesitan 72 horas, a partir de su juramentación.
Desde ya le exijo al nuevo presidente que haga cumplir la ley, en lo que concierne a la declaración jurada de los funcionarios.
Si uno solo de ellos, luego de juramentarse el 16 de agosto, toma posesión sin presentar su declaración jurada, yo tendré el derecho de pensar que el presidente no está realmente en la linea de hacer cumplir esa disposición.
Y de ahí en adelante, cada quien andará por su lado.
Hay que dar la señal desde el primer momento.
Como todos los ministros sabrán de su designación con bastante tiempo de antelación, tendrán la posibilidad de tener lista, para el 17 de agosto, su declaración jurada de bienes.
Así, en el momento de asumir oficialmente el cargo, pueden presentarla sin mas dilación.
Y el nuevo presidente estará mandando la señal, desde ahí hasta al mas humilde de los empleados públicos, de por donde viene el nuevo gobierno.
Y el nuevo presidente estará mandando la señal, desde ahí hasta al mas humilde de los empleados públicos, de por donde viene el nuevo gobierno.
lunes, 28 de mayo de 2012
¿GANAMOS?
El candidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana resultó ganancioso en la contienda electoral del pasado 20 de mayo.
Es algo que nos llena de júbilo y de una gran tranquilidad, porque nos aleja de la pesadilla de tener que entregarle la dirección del país a una persona con evidentes desequilibrios y a un equipo con sed de venganza.
Pero, pasada la euforia de la celebración de la victoria, viene el momento de la evaluación.
Hay que ver ahora, en retrospectiva, qué hicimos bien y qué hicimos mal, porque hay que "continuar lo que está bien y corregir lo que está mal".
Pero, fuera de eso, hay un punto de la evaluación que a mi particularmente me interesa resaltar, a la vista del resultado electoral de mayo 2012.
¿REALMENTE GANAMOS?
La pregunta no es capciosa, ni tiene como objetivo cuestionar la legitimidad de la victoria del candidato de nuestro Partido.
Más legal, legítima, abierta, plural y democrática no podía ser.
La interrogante se dirige por otros derroteros.
Creo que hemos perdido en muchos aspectos.
1- Hemos perdido en aceptación popular. Los dominicanos ya no nos ven como el Partido de la moralidad, de la decencia, del buen manejo de los recursos del Estado.
2- Hemos perdido en la cercanía con la gente, en el contacto directo entre los dirigentes medios y de base con la base de sustentación de cada uno de nosotros, en nuestros respectivos barrios, escuelas, centros de trabajo, universidades, clubes, etc.
3- Hemos perdido en votación como Partido, bajando más de medio millón de votos a pesar de tener un padrón electoral que ha aumentado en más de 1 millón de electores en los últimos 8 años.
4- Y lo que es peor, hemos perdido de Hipólito Mejía. Si. Hemos perdido de Hipólito Mejía, no del PRD.
Si un 47% de los dominicanos piensa que ese Señor era la mejor alternativa para desplazar un gobierno del PLD es porque realmente estamos mal, muy mal.
Si a pesar del desastre, que aún está fresco en la memoria colectiva, de lo que fue el gobierno 2000-2004, la mitad de la población piensa que el país estaría mejor con una gestión así que con la que tenemos actualmente, debemos concluir que hemos perdido.
viernes, 20 de abril de 2012
UNA BUENA ELECCIÓN
Como lo oí se los cuento.
Estaba en un supermercado de La Romana y fui testigo del encuentro de dos señoras, de mediana edad, en uno de los pasillos del establecimiento.
-Hola, S. ¿Cómo estás?
-Muy bien, gracias. A ti no hay que preguntarte, te ves muy bien.
-Y tu marido y tu hija? Hace tiempo que no los veo. Debe estar grande la señorita. Creo que ya vota ella, no?
- Si, claro. Ya tiene 19 años. Pero está metida con su papá, diciendo que van a votar morado. Yo no. Yo voy a votar por Hipólito.
Por Hipólito? Ay! No me relajes. Tú estás jugando.
-No. Yo me cansé de votar por el PLD y todo sigue igual. Voy a votar por el PRD a ver si hay un cambio.
-Dime una cosa, Linda. Si a tu casa van dos pretendientes detrás de tu hija, y uno de ellos se parece en su forma de conducirse a Hipólito Mejía y el otro a Danilo Medina, con cual tú quisieras que ella se metiera en amores y se casara? Con el que se parece a Hipólito, me imagino.
-Nooo. nunca. Yo no quisiera ver a mi hija con una persona así. Preferiría el otro.
-Entonces, mi amor, no le darías a tu hija, pero le darás el país, y por consiguiente le pondrás en las manos a tu hija y a las hijas de todos los dominicanos. PIÉNSALO. Estás a tiempo.
-Mirándolo bien, creo que tienes razón. Voy a pensarlo mejor. Gracias.
Estaba en un supermercado de La Romana y fui testigo del encuentro de dos señoras, de mediana edad, en uno de los pasillos del establecimiento.
-Hola, S. ¿Cómo estás?
-Muy bien, gracias. A ti no hay que preguntarte, te ves muy bien.
-Y tu marido y tu hija? Hace tiempo que no los veo. Debe estar grande la señorita. Creo que ya vota ella, no?
- Si, claro. Ya tiene 19 años. Pero está metida con su papá, diciendo que van a votar morado. Yo no. Yo voy a votar por Hipólito.
Por Hipólito? Ay! No me relajes. Tú estás jugando.
-No. Yo me cansé de votar por el PLD y todo sigue igual. Voy a votar por el PRD a ver si hay un cambio.
-Dime una cosa, Linda. Si a tu casa van dos pretendientes detrás de tu hija, y uno de ellos se parece en su forma de conducirse a Hipólito Mejía y el otro a Danilo Medina, con cual tú quisieras que ella se metiera en amores y se casara? Con el que se parece a Hipólito, me imagino.
-Nooo. nunca. Yo no quisiera ver a mi hija con una persona así. Preferiría el otro.
-Entonces, mi amor, no le darías a tu hija, pero le darás el país, y por consiguiente le pondrás en las manos a tu hija y a las hijas de todos los dominicanos. PIÉNSALO. Estás a tiempo.
-Mirándolo bien, creo que tienes razón. Voy a pensarlo mejor. Gracias.
viernes, 23 de marzo de 2012
FIESTA CON DESORDEN
Yo creo que los dominicanos hemos perdido la capacidad de asombrarnos con las cosas que ocurren en nuestro país.
¿A quién se le ocurre organizar una fiesta en el frente de su casa y al mismo tiempo invitar a los “tigueres” del barrio a tirar piedras y a armar desórdenes?
Algo así es lo que está pasando por la cabeza de un candidato a la presidencia de la República, que exhorta a los acreedores del Estado a que hagan huelgas si quieren cobrar sus acreencias.
Yo asumo eso como un convencimiento definitivo de ese candidato de la imposibilidad del éxito de su candidatura.
Y está dispuesto a hacer coca, como hacíamos de niños, que si no podíamos ganar acabábamos el juego, a la mala.
No hay otra manera de analizar este despropósito, porque de lo contrario, tendríamos que decir que no tiene ningún conocimiento de cómo se maneja un Estado.
Por suerte para el país, el peligro de que ese señor vuelva a ser jefe del gobierno se ha disipado y ya se respira un ambiente de más tranquilidad. El temor va desapareciendo de los sectores productivos, que hasta hace algunos meses veían el futuro próximo con ansiedad.
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